Treasures of Wisdom LLC

 mainpgAbout TOWAbout UsServicesEventsEmail Us

  Search

A Word of Hope
Treasures of Wisdom for the Homemaker
Treasures of Wisdom for the Children
Prayer Request
Testimonials
Monthly Letter
Articles
Our Blog
Photo Album
Fun To Do
Laughter
Web Site Links
Just For Children
Guest Book
Become  a Friend
Special Thanks
The Print Shop
Gifts & Blessings
View Your Cart
 Monthly Letter

                     

 

               Junio de 2008

               A todos mis amigos y amigas del otro lado:

               ¡Que Dios les bendiga y les llene de  gozo este y todos los días!

               Han pasado algunos meses desde la última carta que escribí, pero han sido meses de muchos cambios, de mucha reestructuración, de muchas cosas nuevas…  Gracias a Dios por todo.

               Saben que todas mis cartas nacen de las experiencias de vida que me regala el Señor.  Saben que me gusta escribir, y que deseo que de alguna forma mis palabras te edifiquen, te inquieten a buscar a Dios en una forma más intima y te recuerden cuánto Dios te ama.  Cuando escribo, muchas veces “me” descubro editando y escribiendo cosas que, cuando las vuelvo a leer, me revelan al Verdadero Autor de cada una de ellas.  Yo soy enseñada por Dios cada vez que me siento a escribir.  Algunos declaran la Palabra de Dios a multitudes en las naciones, yo siento que este tiempo de escribir para ti y para mí es una de esas cosas que Dios me llamó a hacer.

               Nunca he tocado este tema de la forma que lo estoy haciendo hoy, pero creo que es necesario. 

               ¿Dónde te estás congregando?  ¿Qué conoces acerca del ministerio al que perteneces?  ¿Qué observas en lo natural?  ¿Qué te dice el Señor acerca de tu elección?  ¿Conoces los ministerios, grupos o empresas relacionadas a tu iglesia?  ¿Quiénes son los líderes?  ¿Qué pasa en ese lugar cuando se cierran las puertas, cuando termina la música, cuando todos se van?  ¿Cómo esta impactando ese ministerio tu familia, tu comunidad, tu ciudad?  ¿Cuántas obras de servicio al pueblo tienen?  ¿Qué hablan sus líderes?  ¿Cómo te tratan?  ¿Entendiste la Palabra, o el mensaje?  ¿Por qué vas a ese lugar?  Cada palabra que escuchaste, ¿pasa por el filtro de la Biblia?  ¿Quién te habla?  ¿A quién viste cuando terminó la prédica, o el sermón?  ¿Viste a Jesús?  ¿Te hablo Jesús?  ¿Quién brilló, Jesús o un hombre?  ¿Te abrazó el Espíritu Santo?  ¿Respiraste el amor de Dios?     

               La lista es mayor, pero creo que hasta aquí les he pasado la idea central.  La Iglesia de Dios a nivel mundial tiene que volver a mirar a Jesús.  En algún momento de la historia de los últimos años, creyentes en todo el mundo han sido confundidos, desviados, engañados, atropellados y manipulados por doctrinas y prácticas contrarias a la Palabra de Dios.  Tenemos que actuar, de la forma que podamos.  Dios necesita que se levanten hombres y mujeres que detengan esta enfermedad que está estremeciendo la iglesia cristiana a nivel mundial.  Yo creo en la justicia infalible de Dios y en su poder absoluto.  Creo en su fidelidad, en su misericordia, y en su amor.  De la misma forma, creo en la necesidad de experimentar las consecuencias de las malas decisiones, de la indiferencia, de la pasividad in justificada, de la comodidad, de la conveniencia. 

               Dios nos dejó su Palabra clara, transparente, sencilla.  Nos dejó escritas las cosas que necesitamos saber para vivir, para ser, para hacer.  Nos dijo lo que estaba bien, y lo que no.  Nos dejó advertencias, recomendaciones, leyes, consejos, promesas y TODO lo necesario.  ¿Cómo vamos a tener la capacidad para identificar palabras que no son suyas si no conocemos lo que Él dijo?  ¿Cómo podemos estar firmes en unas verdades que no conocemos?  ¿Cómo podemos pelear la buena batalla sin armas?  Si no conocemos a Jesús, ¿Cómo vamos a saber si está o no está?

               Quiero compartir esto con aquellos que están leyendo y piensan que están muy firmes en su fe, y exentos de ser engañados.  Yo pensaba igual.  Y ya iba en mares profundos en un barco bien grande, con mucha gente, algunos creyentes de muchos años, una buena cantidad de líderes bien entrenados y una inmensa mayoría de nuevos creyentes.  Las razones para viajar en el barco grande eran diversas, todas las que puedas imaginar:  deseando encontrar a Dios, agradeciendo a Dios, buscando un milagro, queriendo creer en algo, buscando la fuente de la prosperidad, buscando fama y fortuna, no sabiendo para dónde ni por qué, de todo un poco.  Y algunos llegamos buscando un lugar para estar con Él, simplemente, estar con Él.  Esa era mi urgencia.

               Y empezaron a soplar los vientos en Alta Mar.  Algunos se lanzaron a las aguas.  Varios piratas saquearon varias veces, pero a nadie le importó porque vestían de diseñador y llevaban en la mano un Rolex que no les dejaba ver de tanto esplendor.  Algunos no podían identificar si el esplendor era el Rolex o era la gloria de Dios  ¡Y la gente estaba feliz con los piratas!  ¿Lo pueden creer?  Le entregaban todo, no importa…  Ya sabes si quieres ser prosperado y bendecido da sin reservas.  Mientras más des, más grande la cosecha. 

               Y yo miraba desde acá, y algo no estaba bien dentro de mí.  Me sentí mal, muy mal, porque no podía disfrutarme la parranda como ellos.  Hasta que pensé que era yo el problema.  Ya conocen el dicho: Cuando todos están bien, eres tú el que está mal.  Consulté y me dijeron que tenía algún desperfecto mecánico, y me fui al Taller de Reparación.  Allí, expertos certificados en la materia, me desmontaron, me limpiaron todas las piezas, las aceitaron y me dieron un Certificado con número de inspección.  ¡Wow, que privilegio!  Ahora, hasta había pasado de nivel, y tenía gente para entrenar con el Manual Absoluto de Reparación Integral.  Pero, parecía que alguna pieza estaba necesitada de aceite porque cuando subía a las fiestas de la cubierta del barco grande no me sentía a gusto.

               Y un día, en medio de la algarabía, y en medio de la tormenta, y en medio de los piratas, miré al cielo, y le dije a mi Papá, al que me hizo, al que me amó, al que me volvió a hacer:  “¿Qué me pasa?  ¿Cuál es la pieza que tengo dañada?  ¿Qué debo hacer?  ¿Cuándo me la vas a arreglar para yo irme a tus fiestas y estar llena de gozo, como antes?”  Y Él calló todas las voces, y vi con mis ojos cómo detuvo los vientos y me envió el silbido apacible del que alguna vez leí en Su Palabra.  Y mi Papá me habló, así como es Él, lleno de amor, de misericordia y de verdad.  “Nayda, si hubieras venido a Mí, Yo te habría restaurado la pieza que estaba corroída.  El problema estaba en tu oído.  Empezaste a pasar por tu canal de audición tantos ruidos escandalosos que te contaminaste con mentiras, con falsas promesas, con prejuicios y otras cosas más.  Traté de advertirte, pero te las sabías todas.  Insistí, pero tú estabas en control.  Y no he dejado de llamarte, pero el daño era severo.  Yo venía todos los días, pero era necesario que tú tomaras la decisión de mirarme y escucharme.  Si quieres venir conmigo, Yo abro el mar en dos para que salgas, porque te amo.  Si te quedas, vuelvo mañana por ti, porque te dije una vez que nunca te iba a dejar.”

               Y cuando el mar se abrió en dos, y vi la majestuosidad de mi Dios, entendí lo pequeñita que era y la necesidad total que tengo de Él, de que sea Él quien me dirija, en todo.

               ¡Dejemos que Dios divida las aguas en dos, y sigámoslo solo a Él!

               Con amor,

               Naydamar

 

               Gracias al Pastor Edwin, por cada palabra de sabiduría que dejó que Dios pusiera en su boca.  ¡Que la barca de Puertas Abiertas siga navegando en Buenas Aguas!

               Gracias a Javier y María Elena Odoardi por levar las anclas para el Señor.  ¡El capitán ha sido bueno y será fiel!

              

 

                                                                                                                           

 

          Hola a todos,

          ¡Que Dios pinte cada día una sonrisa en tu cara!     

          Febrero terminó y yo sin una carta.  No porque no tuviera nada que decir, sino porque no me senté frente a mi computadora.  Y ahí estaba mi carta, en la experiencia de tener todo lo necesario y no hacer lo que se puede, precisamente porque pensamos que no se puede.

          Quiero hablarle a todos, pero en especial a quien se identifique conmigo.  Dios nos creo con propósito, con agenda, con dones, con capacidades y con un tiempo limitado aquí en la tierra.  Es necesario que hagamos todas las cosas que Dios ha puesto en nuestra agenda para que vivamos en paz y llenos de gozo, sabiendo que hemos hecho con cada don y talento lo máximo posible y que el resultado ha sido excelente. 

          ¿Alguna vez has dicho alguna cosa como esta para explicar por qué no has podido hacer lo que tienes que hacer? - ¡Necesito 10 brazos para poder hacerlo todo!  ¡Si el día tuviera 36 horas!  No puedo estar en dos lugares a la misma vez. Veamos la traducción: Quisiera ser un ser anormal, viviendo en un tiempo y en una realidad que no existe.  O sea, que es con los dos brazos y las 24 horas y en un lugar a la vez.  Yo, tengo 24 horas para hacer lo que debo hacer en el lugar que me corresponde.  Sencillo.  ¿Y por qué es tan complicado?  Sencillamente porque queremos hacer las cosas de la forma incorrecta: a nuestra manera.  ¿Le pregunté a Dios, al que me hizo, el que me dio el tiempo y el espacio y las instrucciones para vivir?         Dios me creó con el cuerpo y las circunstancias idóneas para hacer, crear, ir, decidir y vivir.

          Hay una fórmula que nunca nos va a fallar: Si le preguntamos a Dios primero y le entregamos nuestra agenda de cada día, Él se encargará de lo demás porque fuimos obedientes a lo que Él nos dijo.  Pon en Él tus planes y Él los hará prosperar.  Búscalo a Él primero y Él añadirá lo demás.  Necesitamos tener una relación de intimidad con Dios para poder entender Su voluntad para nuestra vida.  Si no le conozco, no le puedo entender.  El lenguaje de Dios es simple para aquellos que le conocen, para los demás no es posible interpretarle.  Habla con Él y pregúntale, te sorprenderá encontrar Sus respuestas en tantas formas.

          Cuando cumplimos con la agenda de Dios y no tratamos de escribir la nuestra sobre la Suya, las 24 horas parecen multiplicarse, y multiplicarse también los brazos, las piernas, los recursos.  Cuando nos movemos en el orden y el tiempo de Dios, el día no termina, ni empieza, con proyectos inconclusos.  Sólo Dios nos enseña a hacer una cosa a la vez: la que nos corresponde.  Sólo Dios nos dice qué va primero y qué vas después, y cuándo se altera ese orden.  Sólo Dios sabe qué es lo más importante, lo más urgente, lo necesario, lo que puede esperar y lo que no debemos hacer. 

          No hay razón para que la sensación de no hacer o de dejar algo para después se convierta en una angustia que nos quita el sueño, el hambre, la paz, la confianza en nosotros mismos y todo lo demás que genera.  La agenda de Dios es la perfecta para nuestras vidas.  Si sigo las instrucciones, al final de cada día, mes y año, seré testigo de una vida plena, ordenada y llena de satisfacciones, sin apuros, ni cansancio, ni reclamos.

          Vamos a preguntarle a Dios qué nos toca hacer, en este espacio y en este lugar, ¡y corramos a hacerlo!  Tenemos todo lo que necesitamos para vivir y hacer de este día uno pleno y completo, tal y como lo dispuso el Señor.

          ¡Este es el día que Dios hizo para ti, que lo disfrutes!

          Hasta marzo,

          Naydamar

 

 

  

 

          January, 2008

          Hello everybody and blessings from God!

          May God be with you from the first day of January thru the last day of December, every year of your life.  That is God’s wish, I just remind you.

          A new year has begun, and the wind is blowing up good news.    God has been, and will be good… so go and share the news!   Your Heavenly Father has made provision for you to be joyful and believing for what is coming from above.  Trust Him, no matter what your eyes are seeing.

          All my letters, somehow, are related to my own experiences, and what God is doing in my life.  I hope for you to be touched by every story, and that every word you hear from me will get you closer to Him.  This letter is not different from others, it is the result of a recent event that, I must confess, took me by surprise and made me feel like never before. Thank God for the unexpected ways He deals with us.

          After ignoring lots of invitations to join Facebook, I finally decided to create an account.  Facebook is an online resource to keep up with friends from around the world, especially with those you lost track of long time ago.  It is a nice concept, although I don’t give entire credits to the man who created it, but to The Master Chief of the Creativity Department (God).  I’ve spent several hours looking for, finding and connecting with friends, classmates and many others.  This is how I found my High School Classmates Group, and I joined them.  It made me really happy to see those pictures after so many years… and I was shocked to see the letters R.I.P. after Sixto’s name.

          We met each other, but never became friends.  Among so many people, at such a young age, you don’t know how to be friend to everybody. I remembered his big smile, his unquestionable sense of humor, mostly loud, but with instants when all that laughter turned into a sweet smile.  I never knew anything about him, what experiences he went through, where did he come from or who he really was.  It has been 16 years since the last time I saw him.  He was no longer there.  Sixto passed away.

          And I had this never before felt sensation that I didn’t like.  How many smiles I denied him?  Did I look down on him?  Did I ever ignore him or denied any needed help?  Did I treat him as Jesus would?  Maybe you don’t understand me, but for a while I found myself sadly lost in my memories.  I asked myself lots of questions.  It was God dealing with me in a whole new dimension.

          I may have answers to the above questions that I won’t like, but I have gained more than I ever expected.  From now one, I decide to give you my best smile even without knowing you.  I choose to help you without expecting to receive back.  I will do anything within my possibilities to treat you as Jesus would, despite my flaws.

          Sixto is not here anymore, but his friends were there for him.  I saw pictures that sadden me, but beautiful pictures.  Sixto was surrounded by his longtime friends, and yet he had lost his hair, it was that joyful smile that caught my attention.  And I saw again that sweet smile, and that big smile.  I saw the two of them.  And it makes me happy to know that night his laughter filled that place, louder than ever.

          I have a long way ahead of me, a lot of people to find.  I’m making a long name list and organizing my time in order to give those I still have with me, the best I can, while I can enjoy them.  God exposes us to situations with a higher purpose than the one we think.  We must learn something out of every experience we go through.  A new joy comes out of every sorrow. Every lost carries a gain within itself.  The process is not finished until we have the product, always good, of each experience.

          For God to knock your door, and for you to let Him in, is my wish for you today!

          With love,

          Naydamar

 

 

 

          

 

 

           Carta de enero de 2008

            ¡Hola a todos y muchas bendiciones en este nuevo año!

            Que Dios esté contigo desde el primer día de enero hasta el último día de diciembre, todos los años de tu vida.  Ese es Su deseo, yo sólo te lo recuerdo.

            Este año ha comenzado con muchas noticias gratas arropadas en cada brisa.  Dios ha sido bueno y lo seguirá siendo siempre... ¡pasa la buena nueva!  Tu Papá ha hecho provisión para que estés gozoso y confiado en lo que vendrá para ti desde arriba…  a pesar de lo que vean tus ojos.

            Todas mis cartas, de alguna u otra forma, tienen que ver con mis vivencias, con lo que Dios está haciendo en mi vida y con mi deseo de que cada historia, cada ilustración, cada palabra toque tu vida y te acerque más a Él.  La carta de este mes no es diferente a otras, pero surge de una experiencia reciente, que, confieso, me sorprendió  y me llevó a experimentar sensaciones nuevas.  Gracias a Dios por la forma tan inesperada en que me ha ministrado.  Gracias a Dios por siempre recordarme lo que desea de mí y lo que quiere hacer en mí, así como en ti.

            Tras muchas invitaciones pasadas por alto, decidí crear una cuenta en Facebook, una herramienta para encontrarte y mantenerte en contacto con amigos, compañeros de clase y toda la gente que conoces, que llevas tiempo sin ver, y que está en cualquier lugar del mundo.  Esta chévere.  Yo no le doy el crédito mayor al hombre que creó a Facebook, sino al Jefe del Departamento de Creatividad (Dios).  Les decía, he pasado algunas horas buscando y encontrando, aceptando y reservándome el derecho de conectarme con mucha gente.  Y entre mis viajes, encontré a mis compañeros de clase de la Escuela Superior José Emilio Lugo de Adjuntas, Puerto Rico.  Y me alegró ver tantas caras después de tanto tiempo… y me estremeció ver a Sixto, y las letras R.I.P. junto a su nombre.

            Aunque nos conocimos, no tuvimos una relación de amistad.  Entre tanta gente, a tan temprana edad, no se sabe ser amigo de todos, especialmente cuando no conoces al Señor.  Lo recuerdo así: con una sonrisa de oreja a oreja, con un indiscutible buen sentido del humor, generalmente ruidoso, pero con tiempos de quietud que convertían las carcajadas en sonrisas tiernas.  Nunca conocí nada más acerca de él, qué experiencias había vivido, de dónde venía, quién era.  Nunca supe.  Pasaron casi 16 años desde la última vez que le vi.  Y ya no estaba.  Sixto murió.

            Y me invadió una sensación rara, que no me gustó, y que me era desconocida.  ¿Cuántas sonrisas le negué?  ¿Cuántas miradas antipáticas tuve para él?  ¿Alguna vez le ignoré, no le ayudé en algo que necesitó?  ¿Le traté como lo hubiera tratado Jesús?...  No sé si me entiendas, pero descubrí algunas lagunas en mis recuerdos. Me pregunté muchas cosas. Y experimenté angustia.  Los que me conocen de verdad, saben que yo camino gozosa todo el tiempo,  y todo lo opuesto ni siquiera sé sentirlo.  Era Dios tratando conmigo en una dimensión diferente. 

            Probablemente tenga respuestas que no me gusten para muchas de esas preguntas, pero he tenido una ganancia mayor.  Porque he decidido, de hoy en adelante, regalarte mi mejor sonrisa sin conocerte, ayudarte en todo lo que necesites sin esperar nada a cambio, atenderte en todo lo que me sea humanamente posible y asegurarme de tratarte como te habría tratado Jesús, a pesar de mis imperfecciones. 

            Sixto no está más, pero sus amigos estuvieron para él.  Vi unas fotos que me causaron tristeza, pero muy hermosas.  Sixto estaba rodeado de sus amigos de siempre, y sí, había perdido su cabello, pero el resplandor de su alegría se robó toda mi atención.  Y volví a ver la sonrisa tierna, y su sonrisa de oreja a oreja.  Las vi las dos en aquellas fotos.  Y me llena de gozo saber que esa noche también se debe haber escuchado su carcajada ruidosa. 

            Me queda un largo camino por recorrer, mucha gente por encontrar y recibir.  Mucha gente que tengo a mi lado, también necesita lo mejor de mí.  Estoy escribiendo listas con nombres y organizando mi tiempo para correr a buscarles y darles lo mejor que tengo a los que todavía están conmigo.  Quiero invitarte a hacer lo mismo.  Dios nos expone a situaciones con un propósito mayor del que pensamos.  De cada experiencia debe aprenderse algo.  De cada dolor surge una nueva alegría.  De cada pérdida nace una ganancia.  Los procesos no se completan hasta que tenemos en las manos el producto, siempre bueno, de cada experiencia. 

            ¡Que Dios toque tu corazón,  y que le dejes entrar, es mi deseo para ti hoy!

            Nos vemos en febrero. 

            Un abrazo,

            Naydamar

 

  Features

 

Angels Welcome Sign
Angels Welcome Sign
Out of Stock

God Bless Our Home Sign
God Bless Our Home Sign
$15.00

Bless Signs
Bless Signs
$6.00

Word Carrier Dolls
Word Carrier Dolls
$10.00

 © Treasures of Wisdom LLC. All rights reserved.
Website built with Hattie's U Design It.